Banco Central de Costa Rica: ¿quo vadis?
¿Quo vadis, Banco Central de Costa Rica?
¿Quo vadis Costa Rica? ¿Quo vadis clase media y pobre de Costa Rica?
El proyecto neo liberal hoy aplicado plenamente en Costa Rica dio otro rumbo al Banco Central. Ya no es un ente nacional con propósitos desarrollistas. Ahora simplemente cumple funciones específicas en beneficio de la banca comercial.
No es otra la razón por la cual el Presidente de esa entidad sale a advertir a los entes bancarios sobre los peligros que se avecinan. Nada le importa el consumidor ni el rentista que vive de los intereses, ni los trabajadores que aportan parte de sus sueldo para los fondos de pensiones, ni los pensionados, ni ninguna otra persona que pueda salir perjudicado del “Tsunami económico” que se avecina y de los vientos huracanados que ya azotan las cuentas de ahorro y los presupuestos de los consumidores.
¿No es acaso eso, el “Tsunami económico” lo que está previniendo que sucederá en algún momento en la economía costarricense, si continúan sucediendo las tendencias y comportamientos de las variables económicas que hoy se observan, cuando dice “Gutiérrez agregó que ante posibles cambios en las actuales condiciones de la economía, como un repunte en las tasas de interés o del valor del dólar, el riesgo de que los deudores no paguen es mayor, por lo que esa situación, podría hacer que algunos bancos entren en problemas financieros”.
Claro, es que una situación de déficit comercial y de balanza de pagos, de la magnitud que estos tienen actualmente en la economía costarricense, no es sostenible sin la entrada de capitales del exterior, tal y como la estamos recibiendo actualmente. ¿Que pasará si esta fuente de recursos se seca?
Por eso el Central está tratando de salirse del juego, está comprando dólares para evitar las fluctuaciones extremas del tipo de cambio, subiendo el valor del colón primero, para disminuir después como montaña rusa en los parques de diversiones.
Lo hace a costa de perjudicar, desde ya, a los consumidores, propiciando la inflación y des estimulando el ahorro, con un juego fatal de tasas bajas de interés y un índice alto de inflación ( casi un 11%). De esta manera mientras sostiene las facturas de la exportación, propicia la importación para que el tipo de cambio no disminuya tan rápidamente.
En que quedó todo aquel discurso periodístico del Presidente del Central cuando decía: “Banco Central fija meta de inflación del 8% para este año( 2007)
Se basa en mejora en finanzas del Estado, expectativas y menor devaluación
Economía crecerá 5% y la inversión extranjera sería de $1.170 millones
(Patricia Lestón, Periódico La Nación)
Y a continuación agregaba:
“El Banco Central fijó una meta de inflación del 8% para este año y del 6% para el 2008.
Reducir la inflación es el principal objetivo del programa económico que anunció ayer el presidente de la entidad, Francisco de Paula Gutiérrez, para los próximos dos años.
Gutiérrez explicó que es posible bajar la inflación este año debido a la mejora en las finanzas del Estado, la baja en devaluación y las expectativas de menor incremento en el costo de la vida.
La menor demanda del Gobierno ayuda a bajar las presiones sobre los precios y la menor devaluación ayuda a que suban menos los precios de bienes importados.
Además, la entidad anunció ayer un recorte de tres puntos en su tasa de interés a un día, e informó que mantendrá fijo el piso de la banda en la cual puede oscilar el precio del dólar, en lugar de la devaluación de 6 céntimos diarios.
Con ambas medidas el Central espera desincentivar el capital externo de corto plazo que viene al país y que obliga a la entidad a comprar más dólares de los que quiere, los cuales paga con emisión.
Con estas medidas, dijo Gutiérrez, el Banco busca alcanzar la meta de inflación del 6% en el 2008 y cerrar paulatinamente las llaves que generan inflación a largo plazo.”
Todo se convirtió en una tomadura de pelo, o la teoría económica utilizada para analizar la situación resultó equivocada o la investigación se quedó corta; o lo que es peor, los intereses creados terminaron por imponerse.( o ya se habían impuesto privando de poderes al BCCR).Veamos:
¿Es posible aún poner al Banco Central de lado de la economía nacional y al frente del desarrollo de ésta?
Si se quisiera poner al Banco Central al servicio del país, habría que volver a la situación en la cual este Ente tenía poder, se requiere legislación que le permita des-estimular importación superflua y defender importación esencial para la vida normal del costarricense: diferenciar tasas de interés pasivas y activas, para estimular la inversión y des_estimular el gasto superfluo. El Banco Central debe tener prerrogativas que le permitan aumentar los encajes legales a los depósitos en dólares y poder establecer tasas de interés pasivas sobre estos depósitos, de tal manera no afectaría las tasas de interés de los ahorros de los costarricense.
Pero toda esta macabra historia comenzó en 1984, con las leyes 6950 y 6965, que autorizaron al Central para conceder préstamos a los bancos privados con fondos provenientes del exterior. Le siguió la normativa del Banco Central mediante la cual se buscó liberalizar la fijación de los precios tales como tasas de interés, comisiones, topes de cartera y cuadros de avios.
En el 80 se aprueba la ley de Modernización del Sistema Financiero (7107) y en el 90 la Ley Reguladora del mercado de Valores (7201). En 1995 se aprueba la Ley Orgánica del Banco Central, que sustituye a su antecesora, y que tiene el número 7558: esta Ley le da al Central mayor independencia del Poder Ejecutivo y obvio del Legislativo también, así como un número importante de medidas de liberalización, de las que se destacan las siguientes:
a) Liberalización de la Cartera Pasiva de los bancos privados. Se los permitió captar de una manera más flexible, a plazos cada vez menores y en moneda extranjera.
b) Flexibilización total en la determinación de la composición de cartera de crédito e inversiones por parte de las entidades bancarias, lo que incluyó la eliminación de los límites cuantitativos y cualitativos al crédito ( topes de cartera) y las disposiciones relacionadas con las condiciones crediticias, tales como plazo, garantía y forma de pago. De tal manera se dejó a los bancos en libertad para distribuir su cartera en función de la demanda. El BCCR perdió las facultades que tenía de de restringir el crédito, únicamente lo puede hacer en forma global y como medida de excepción.
c) Eliminación de la facultad del BCCR de determinar las tasas de interés de los intermediarios financieros, según ley 7558.
d) Eliminación de controles monetarios directos ( tasas de interés y topes de cartera) lo único que le quedó al BCCR en este campo son los controles indirectos que se realizan mediante las operaciones de mercado abierto y la participación en el mercado interbancario.
e) Regulación del encaje mínimo legal: se estableció como máximo el 15% y según regulaciones de Política Monetaria, a partir del 15 de octubre de 1999 se reducirá el encaje mínimo legal a razón de un punto porcentual por semestre hasta alcanzar un 10% en moneda nacional y un 5% en moneda extranjera en octubre de 2001.
f) Acceso al redescuento para todas las entidades supervisadas por la SUGEF que tengan derecho a captación en cuenta corriente.
g) Apertura de la Cuenta de Capitales intensificándose la integración del sistema financiero costarricense a los mercados internacionales.
h) Se elimina la obligación de vender las divisas provenientes de la exportación al BCCR.
i) posibilidad de contraer obligaciones internas y externas sin autorización del BCCR
Epílogo:
Esta es la triste historia del Banco Central de Costa Rica cuya impotencia es manifiesta hoy en su incapacidad de cumplir con las obligaciones que deberían ser las más importantes, velar por la seguridad financiera de los costarricenses. Pero no es así, hace mucho este Ente fue secuestrado por la corriente neo liberal que propicia en la economía la ley salvaje, la ley de la selva, en la cual hay cazadores y presas.
Hoy el Banco Central de Costa Rica, BCCR, no cuenta con los instrumentos necesarios para controlar el mercado especulativo de capitales, no puede conducir la economía hacia lo que el país necesita, no puede defender los ahorros de los costarricense, no puede evitar una crisis mayor que se otea en el horizonte.
Salvo que una ley de emergencia le restituya los poderes perdidos y lo saque de su impotencia.
Sabemos que para los cazadores, grandes y pequeños, las liberalizaciones y des regularizaciones sonaron a gloria; en el caso de nuestro sistema financiero han sido festejadas mil veces.¿Por qué ? Porque eso les permite poner sin límites sus trampas para apresar las víctimas, pero ahora los más grandes han puesto una enorme trampa en la cual hemos caído todos, los asalariados, los rentistas, los que viven de los intereses, los que contribuyen a los fondos de pensiones, incluyendo algunos que se consideran entre la clase de los cazadores..
Muchos de los que se alegraron con la llegada del capitalismo salvaje, nunca pensaron que podrían llegar a ser los cazados y no los cazadores, las presas y no los ponedores de trampas. Pero así es la vida, el pez grande se come al pequeño. Y en el mundo de hoy hay muchos peces grandes y muchos de cuyo tamaño no quiero acordarme.
Jorge Hernaldo Jiménez Bustamante
Curridabat 25 de febrero de 2008.
Abril 11 de 2008
El especialista del Periódico La Nación coincide con nuestras tesis sobre la Política Inflacionaria del Banco Central
Aunque es muy comedido y diplomático al decir lo siguiente:” pero a nivel interno es poco lo que se ha hecho para contener las presiones inflacionarias”
Veamos el texto completo:
Persiste la inflación por Norberto Zúñiga,Economista:
La inflación, medida por el índice de precios al consumidor, alcanzó un 11,04% en los últimos 12 meses que terminan en marzo. Los grupos de los alimentos son los que más han crecido, casi el doble. En marzo el incremento general fue de solo 0,39%, pero las expectativas anualizadas se elevaron alrededor del 1%, probablemente por la tendencia observada y los aumentos anunciados para abril. Parte de los determinantes están relacionados con factores externos (precios del petróleo, maíz, arroz, trigo), pero a nivel interno, es poco lo que se ha hecho para contener las presiones inflacionarias.
El aceleramiento de la inflación tiene diversas consecuencias. En primer lugar, difícilmente permitirá reducir los niveles de pobreza de este año. Los bajos niveles de las tasas de interés nominales, que implican tasas reales negativas, significa una traslación de riqueza de los ahorrantes a los deudores. Dentro de los principales beneficiarios, por sus altos niveles de deuda, están el Gobierno y el Banco Central.
En tercer lugar, reduce la credibilidad y capacidad del BCCR para controlarla, pues la base del esquema de política monetaria actual reside precisamente en la consistencia entre las metas de inflación y las expectativas de los agentes económicos. Este año, el BCCR ha formulado distintas metas, en diferentes oportunidades: a principios de año la estableció entre el 7% y el 9%; para igual fecha del año pasado la había fijado en un 6%, y hace tres años la pronosticó en un 4%.
Con esta situación, y al haber abandonado el BCCR los agregados monetarios y el tipo de cambio como anclas nominales, las posibilidades de reducir la inflación y alcanzar niveles internacionales se tornan cada vez más complicadas. La disminución de la inflación requiere de un esfuerzo nacional, máxime que las favorables condiciones mundiales imperantes en el pasado han cambiado. Es muy probable que sea necesario ir más allá de las políticas macroeconómicas tradicionales, pues incluso la política fiscal ya ha realizado un aporte.
Archivado bajo: Economia, Oscar Arias, Politica, TLC | Etiquetado: BCCR, Costa Rica, inflacion, politica cambiaria, politica economica
[...] Opinador Textos wrote an interesting post today onHere’s a quick excerpt¿Quo vadis, Banco Central de Costa Rica? ¿Quo vadis Costa Rica? ¿Quo vad [...]