LOS DESAFÍOS DEL MOVIMIENTO SINDICAL

Columna

=LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (87)=

Por Rogelio Cedeño Castro.

Correspondiente al jueves 13 de diciembre de 2007.

LOS DESAFÍOS DEL MOVIMIENTO SINDICAL.

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Estas líneas van dedicadas a muchos compañeros y compañeras de lucha de toda una vida y en especial al compañero Luis Salas Sarkis, hoy perseguido por defender la integridad y el sentido del Instituto Nacional de Seguros.

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La agenda del movimiento sindical para los próximos años tiene que experimentar variaciones importantes si es que se quieren enfrentar, de verdad, los graves desafíos que tiene planteados el movimiento popular costarricense en su conjunto, pero que tienen que ser resueltos a través de la acción de las propias organizaciones sindicales. Esto requiere de una actitud decidida pero también creativa y abierta a la comprensión de los violentos cambios que está experimentando la sociedad costarricense, como una realidad que nos está golpeando en pleno rostro.

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Las viejas lealtades políticas, propias del período anterior y del pacto social que significó se terminaron, de tal manera que hay que luchar, de manera decida, por consolidar los derechos a la libre organización sindical de los trabajadores del sector público y extenderlos hacia el sector privado. La ausencia de sindicatos en las empresas privadas significa la existencia de un régimen de arbitrariedad y falta de derechos efectivos para la gran mayoría de los trabajadores costarricenses. El pasado referéndum nos demostró de que cuando no hay libertades políticas y sindicales para todos, en realidad no las hay para nadie y la democracia tiene las horas contadas.

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Estamos hablando entonces de una agenda de trabajo y de lucha que debe hacer frente las amenazas crecientes a las libertades sindicales en nuestro país, sabiendo que se trata de un tema que por cierto, nunca ha sido resuelto y siempre fue encarado, de manera conservadora, por las actuales y pasadas dirigencias sindicales. El otro asunto, estrechamente relacionado con el anterior, se refiere a la extensión del sindicalismo hacia el sector privado, un tema tabú para los amos de este país, para lo cual las centrales sindicales deberán consolidar grupos de trabajo, contando con la colaboración de expertos, a partir de los cuales se pueda dar un salto cualitativo en la historia del sindicalismo costarricense.

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Desde luego que resulta muy importante que existan convenciones colectivas para los trabajadores universitarios y que este grupo laboral tome conciencia de lo que significa la conquista del contrato colectivo de trabajo, pero también necesitamos sindicatos y convenciones colectivas para los trabajadores del sector textil o de la industria de bebidas y alimentos, para poner un ejemplo acerca de los cambios que deben producirse, en cuanto a los derechos sindicales y políticos de los trabajadores de la empresa privada.

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El tiempo apremia y mientras los vendepatrias, en especial los 38 liberticidas de la Asamblea Legislativa, no dan tregua ni descansan en su intento, todavía no consumado, de destruir algunas de nuestras más importantes instituciones y derechos, las que conforman una importante base material para nuestra convivencia social en democracia, nosotros no podemos quedarnos sumidos en la perplejidad y el derrotismo. Sabemos que los sindicatos de Costa Rica tienen mucho que decir al respecto y también hablarán con los hechos.

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Este es un tiempo para la reflexión, pero esencialmente para la acción y la lucha y si bien estas últimas requieren de la primera, sólo la acción y la lucha resueltas podrán revertir esta ofensiva del totalitarismo neoliberal. Se trata de una combinación de reflexión-acción que habrá de consolidar el salto en la conciencia democrática de los trabajadores y el pueblo costarricense, originado como uno de los resultados más importantes de la larga lucha que emprendimos, hace ya cuatro años, en contra de la aprobación y /o la puesta en ejecución del TLC con los Estados Unidos.

Sindicatos en la Hora Veinticuatro.

Ya han pasado muchos meses, más de ocho, de la gran derrota del movimiento popular en la lucha por preservar las conquistas de la Reforma Social.

Después de años de ardua lucha popular, sindical y política, la clase trabajador habia logrado en nuestro país crear leyes e instituciones, a las que llamamos “garantías sociales”. Con ese nombre se incorporaron a la Constitución, Ley suprema, secuestrada hoy en día por la Sala Cuarta y el “Cínico Defensor de la Constitución” quien maneja a aquella a su antojo.

Fue a partir de la aprobación del Código de Trabajo, la creación del Seguro Social y la Garantías Sociales en la Constitución, que este pueblo trabajador logra, no sin mucho sacrificio y muchas muertes, crear una sociedad con rostro humano. Pero sí somos más justos, debemos recordar que fue a partir de 1924, con la creación del Banco de Seguros y el seguro contra accidentes de trabajo, que se plasma la primera de las conquistas sociales que lograría la clase trabajadora en el Siglo XX, gracias a la lucha política del Partido Reformista y de todo el movimiento de lucha social que lo antecedió.

Esa primera conquista ha caído ante las huestes de G.Walker B. Los seguros serán ahora un negocio privado en nuestra amada Costa Rica.

Ha llegado el momento de sacar algunas conclusiones y de establecer algunos nortes en la lucha que la Clase deberá dar para enmendar los errores que nos han costado un duro retroceso en la justicia social. Desde los abuelos descalzos que dieron su vida y su salud en la guerra contra los filibusteros, hasta los cientos de trabajadores muertos en el 48, nos miran desde sus tumbas heroicas y nos preguntan ¿Y ahora que?

Un análisis de la Derrota:

(El exceso de confianza rompió el saco).

Lo primero que yo veo en este desolado panorama de la derrota fue la gran confianza que tenía la dirigencia social en la fortaleza de la organización popular y en la convicción mayoritaria del costarricense en su sistema socio económico.

¿Qué poder podía pasar por encima de la voluntad del pueblo?

No pudo Miguel Ángel, no se atrevió Abel. La derecha y sus amos extranjeros llamaron a su Campeón. Para eso fue necesario un golpe de estado. Lo dieron y no pasó nada. El General Arias encabezó la gran lucha por aplastar el agobiante sistema de solidaridad social que les impedía a las empresas explotar a su gusto a trabajadores y consumidores.

La dirigencia popular se mostró confiada, tenía una línea Maginot con dos grande fortalezas: La organización popular y su lucha en las calles del país y una Opinión Pública Mayoritaria.

Ambas fortalezas flaquearon, y fueron sobrepasadas por “la artillería” de la derecha con cañones que disparaban miles de dólares y la “fuerza aérea” de la dictadura mediática con sus bombardeos continuos, que minaron poco a poco la confianza del pueblo.

La Organización Popular.

Su viga sísmica, sus columnas y su viga corona son los sindicatos. Como dice Cedeño “la presencia de nuevos actores en el movimiento de resistencia contra la ofensiva neoliberal en Costa Rica, tales como los comités patrióticos o las coordinadoras regionales no disminuye, en modo alguno, la importancia que tiene y seguirá teniendo el movimiento sindical”

Los sindicatos llegaron a la lucha debilitados por sus propias deficiencias. Dirigencias ciegas, no vieron su incapacidad para ganar una guerra de la magnitud de la que tuvo que dar el pueblo, a pesar de que hubo mucho tiempo para prepararla y de que se conocía lo mucho que estaba en juego y la fortaleza del enemigo.

La dictadura mediática emprendió una guerra de desgaste de muchos años y creo una base de animadversión en las clases altas y medias altas hacia la dirigencia sindical, que hizo perder a ésta la credibilidad y la legitimidad necesaria para encabezar una lucha de carácter nacional.

Un movimiento sindical débil, con poca afiliación, sin democracia ni formación interna, fraccionado, con una dirigencia perpetua, muy fácil de personalizar.

La dirigencia sindical, en lugar de enfrentar la campaña de desprestigio, y encabezar la lucha sin complejos ni concesiones, se agachó y puso a esos “nuevos actores” a encabezarla. Lo correcto habría sido refrescar la dirigencia, por renovación o por consolidación. Quien había cometido errores debió ser sustituido a tiempo y quien no, debió ser reivindicado públicamente.

El sindicalismo está sesgado hacia el sector público, la dictadura mediática atacó una y otra vez los privilegios de esos sindicatos y de sus dirigentes; había mucho de cierto en lo que estaban criticando. Los sindicatos hincaron el diente sin compasión en la carne suave, muchas veces sin preocuparse de defender las instituciones saqueadas por los políticos neoliberales que las dirigían. El caso del INS fue escandaloso en el corrupto Gobierno de Rodríguez Echeverría. El sindicato del Anglo vio pasar la procesión de opilados del Gobierno Calderón Fournier. Los sindicatos de la Caja no denunciaron a los opilados del préstamo finlandés. Los sindicatos del ICE no se dieron cuenta de que pasaba con la contratación de Alcatel.

Cuando llegó la hora de la batalla decisiva, los dirigentes sindicales se sintieron débiles y no estuvieron en la primera fila de la lucha, quisieron pasar desapercibidos como queriendo dar a entender que la lucha no era sólo de ellos. Eso era cierto pero, le estaban dando la razón a sus detractores y el pueblo los vio muy desacreditados.

Debemos recordarles a los dirigentes sindicales que procuraron pasar desapercibidos, la frase del héroe del 56 “los generales no se agachan”

La dirigencia política.

La ingeniería y el estado mayor de la lucha popular son políticos, se requiere siempre un cuerpo pensante de planeamiento, de estrategia y de táctica de lucha. El movimiento popular se encuentra sin dirigencia política, fraccionada en grupúsculos insignificantes, con dirigentes en lucha de vanidades y de oportunidades, opacados por un partido pequeño burgués de corte pueblerino sin ideología ni doctrina política, mimetizado por un líder sin talento político ni imaginación creadora, con escasa voluntad de triunfo y sin suficiente convicción política para consolidar sus ideas. Ese sector de clase media, que parecía pertenecer al partido pequeño burgués, fue el causante de la derrota popular, puesto que en un arranque de cobardía ante las amenazas de los y las funcionarias del Imperio, cambió su voto en una proporción de uno por cada tres votantes. Por eso se perdió San José, Heredia, Curridabat, Montes de Oca, y otros muchos cantones en donde el partido pequeño burgués había obtenido mayoría en la elección presidencial.

La ideología del costarricense.

Era claro que la mayoría de los costarricenses, una amplia mayoría, apoyaba las instituciones sociales y económicas del modelo costarricense de solidaridad social y servía de resonante en las luchas que las organizaciones populares dieron previamente a la lucha contra el TLC (CATSA) como por ejemplo el combate contra el combo ICE. Eso lo sabía la dirigencia empresarial y lo sabía los dirigentes políticos, y eso los inhibía a actuar con dureza y determinación para imponer sus designios.

Si alguien en el movimiento popular hubiese hecho un análisis de FODA se hubiera encontrado con esa fortaleza y hubiera recomendado analizarla, abriendo la discusión acerca de su importancia, de su trascendencia y al mismo tiempo de la superación de sus debilidades, para lograr su consolidación.

La convicción del costarricense sobre su sistema social solidario resultó superficial, para una buena parte de sus defensores e inexistente en una gran capa de clase media alta que se percibe como autosuficiente, apartada de las demás clases sociales y por lo tanto inexpugnable en su torre de marfil.

La fortaleza existía, pero en este caso “el lobo sopló y sopló y la “cabaña” se derrumbó”.

La pereza y la desidia habían ido destruyendo las convicciones, una campaña de la dictadura mediática que tomo como bandera la lucha contra los “monopolios” fue el viento que al final derrumbó el Instituto Nacional de Seguros y al Instituto Costarricense de Electricidad.

Que cada maestro en Costa Rica haga un análisis de conciencia, que cada profesor nos muestre su capacidad de convicción, para que nuestro pueblo no vuelva a reaccionar con tanta tibieza cuando le arrebatan sus conquistas sociales.

La “neoliberalización” del partido Liberación Nacional, antiguo reducto de los socialdemócratas, fue un factor importante en la lucha pues confundió a muchos de los menos formados militantes de la clase media.

El clientelismo político y las promesas demagógicas fueron claramente explotadas por el Gobierno para atraer o neutralizar a la clase de menores ingresos en las zonas más deprimidas. La Reforma Social no había sido importante para las clases marginadas, quienes no sentían solidariedad por las instituciones que iban a ser desformadas.

La organización popular se renovó en la lucha.

El surgimiento de los comités patrióticos, como un conglomerado de organizaciones territoriales desplegado a todo lo ancho y a lo largo del país, jugó un papel decisivo en la consolidación de las acciones de resistencia, propias de un evento electoral de esa naturaleza

Si bien debemos reconocer el apoyo que le dieron las organizaciones sociales, en especial el sindicalismo, es innegable que pudo se mucho más fuerte con un sindicalismo con una dirigencia más amplia, por ello más poderoso, mejor organizado y mejor formado.

Los Desafíos del Movimiento Sindical

Rogelio Cedeño sintetiza muy bien esta agenda, nos dice:

La agenda del movimiento sindical para los próximos años tiene que experimentar variaciones importantes si es que se quieren enfrentar, de verdad, los graves desafíos que tiene planteados el movimiento popular costarricense en su conjunto, pero que tienen que ser resueltos a través de la acción de las propias organizaciones sindicales. Esto requiere de una actitud decidida pero también creativa y abierta a la comprensión de los violentos cambios que está experimentando la sociedad costarricense, como una realidad que nos está golpeando en pleno rostro.

Las viejas lealtades políticas, propias del período anterior y del pacto social que significó se terminaron, de tal manera que hay que luchar, de manera decida, por consolidar los derechos a la libre organización sindical de los trabajadores del sector público y extenderlos hacia el sector privado. La ausencia de sindicatos en las empresas privadas significa la existencia de un régimen de arbitrariedad y falta de derechos efectivos para la gran mayoría de los trabajadores costarricenses. El pasado referéndum nos demostró de que cuando no hay libertades políticas y sindicales para todos, en realidad no las hay para nadie y la democracia tiene las horas contadas”.

Para terminar Cedeño dice los siguiente: “Este es un tiempo para la reflexión, pero esencialmente para la acción y la lucha y si bien estas últimas requieren de la primera, sólo la acción y la lucha resueltas podrán revertir esta ofensiva del totalitarismo neoliberal. Se trata de una combinación de reflexión-acción que habrá de consolidar el salto en la conciencia democrática de los trabajadores y el pueblo costarricense, originado como uno de los resultados más importantes de la larga lucha que emprendimos, hace ya cuatro años, en contra de la aprobación y /o la puesta en ejecución del TLC con los Estados Unidos.”

Conclusión.

El desarrollo de la capacidad de lucha se debe gestar en la lucha hacia lo interno de las organizaciones. El temor de las dirigencias hace que se enclaustren en verdaderos bunkers burocráticos, usando tácticas antidemocráticas para según ellos lograr la pureza ideológica o política dentro de sus organizaciones. Ese temor al enemigo, ese temor a la renovación, ese temor al emergente, ha sido causa histórica de la debilidad del movimiento sindical. Por el contrario, la incorporación anual de nuevas dirigencias, constituiría por si misma, la mejor escuela de lucha popular que pueda tenerse. Las luchas internas de distintas formas de pensamiento y de diferentes partidos, es a su vez la mejor manera de desarrollar el pensamiento crítico y la democracia popular. Es la escuela del respeto a reglas y normas de convivencia. Es la capacidad de manejar lo diverso y no lo uniforme, lo que desarrolla la inteligencia.

La iniciativa multiplural se logra cuando todos los participantes en el movimiento popular se encuentran en un ambiente de democracia y de dirección múltiple, con reglas claras y recursos bien administrados. La dirigencia unipersonal o uní grupal generalmente crea dependencia y temor de tomar decisiones. Todos esperan que sea el líder quien defina la ruta y tome la iniciativa. Lo contrario se toma como un intento de sustitución o desacreditación del líder.

Este es el gran problema de las dictaduras, nadie puede tomar iniciativa sin hacerse sospechoso. Por eso son sistemas tan poco activos y de poca movilización de voluntades e inteligencias.

El desarrollo de la capacidad de lucha pasa por el camino de la democracia y la formación dentro del sindicalismo. Sin estos factores los sindicatos seguirán siendo mediocres e incapaces de dar la lucha en esta hora veinticuatro.


Jorge Hernaldo Jiménez Bustamante

Curridabat, junio 6 de 2008.

10 comentarios

  1. Mi hija estudiante de décimo año, le solicitan que hable de la situación actual de la dirigencia sindical, en nuestro país o que hable acerca de las convenciones colectivas de RECOPE UCR e INS, si pudiera indicarme donde puedo encontrar un documento que le ayude a encontrar una perspectiva amplia de esto se lo agradecería.

  2. Creo que los costarricenses estamos hartos de la mediocridad de los sindicatos y de que solo buscan su propio beneficio y no del pueblo

  3. EN PRIMER LUGAR ME GUSTARIA CONOCER INFORMACION SOBRE QUIENES SON USTEDES.
    SEGUNDO: HE SIDO DIRIGENTE SINDICAL DE BASE POR VARIOS AÑOS, Y SIN EMBARGO CONCUERDO CON VARIOS DE SUS PLANTEAMIENTOS SOBRE LOS SINDICATOS. SIGO CONSIDERANDOME SINDICALISTA PERO CREO QUE ESTAS ORGANIZACIONES DEBEN CAMBIAR. ENTRE OTRAS COSAS DEBEN DE SER MUCHO MAS DEMOCRATICAS. POR EJEMPLO DEBEN ABRIRSE A LAS TENDENCIAS O CORRIENTES, HAY QUE LIMITAR EL TIEMPO EN QUE UNA PERSONA PUEDA ESTAR EN LOS PUESTOS DE DIRECCION, HAY QUE TRANSFORMAR LAS ASAMBLEAS EN VERDADEROS ESPACIOS DE DISCUSION Y TOMA DE DESICIONES Y QUE DEJEN DE SER MERAS PACHANGAS O ACTIVIDADES DE ENGORDE O RECREATIVAS, QUE PARA ESO DEBEN HABER OTROS MOMENTOS. PERO SOBRE TODO HAY QUE EDUCAR POLITICA Y SINDICALMENTE A LOS AFILIADOS DE LOS SINDICATOS. LA PASIVIDAD QUE OBSERVAMOS Y LA ACTITUD POCO CRITICA HACIA SUS DIRIGENTES SON UNA MUESTRA DE LA AUSENCIA DE FORMACION SINDICAL VERDADERA. CLARO, ESTE ES UN CIRCULO VICIOSO PROMOVIDO DESDE LAS MISMAS DIRIGENCIAS COMO FORMA DE MANTENER “EL PODER”.

    • En respuesta al primer punto, del comentario de Hector Cerdas Zamora, que contiene una interrogante, debo decir que no es importante el quien lo dijo, sino que dijo; si el lector lo acepta y lo incorpora, transformado o refutado tal vez, a su pensamiento, se habrá logrado el objetivo de poner al lector a pensar como transformar el mundo.

      Somos amantes de la verdad y de la justicia, que deseáramos verlas reinar en Costa Rica y en el mundo.

      Jorge Hernaldo Jiménez

  4. COSTA RICA UN PAIS SIN DEMOCRACIA Y SIN DERECHOS HUMANOS
    Todos los derechos humanos, sean éstos los derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida, la igualdad ante la ley y la libertad de expresión; los derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho al trabajo, la seguridad social y la educación; o los derechos colectivos, como los derechos al desarrollo y la libre determinación, todos son derechos indivisibles, interrelacionados e interdependientes. El avance de uno facilita el avance de los demás. De la misma manera, la privación de un derecho afecta negativamente a los demás. “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.
    NO ESTAN BAJO EL COMANDO DEL PODER POLITICO, sino que están dirigidos exclusivamente por el hombre.
    Así como todos los hombres poseen un derecho, siempre otro hombre o estado deberá asumir una conducta frente a esos derechos, de cumplir con determinadas obligaciones de dar, hacer u omitir.
    Mucho tienen que ver los derechos humanos con la democracia. Los Estados donde se los reconoce, respeta, tutela y promueve son DEMOCRATICOS. Y los que no los reconocen NO son – democráticos, o bien, autoritarios o totalitarios.
    Para que estos derechos humanos puedan realizarse, y reconocerse dentro de un ámbito real, el Estado, debe encontrarse en democracia.
    LA DEMOCRACIA ES LA QUE PERMITE QUE TODOS LOS HOMBRES PARTICIPEN REALMENTE DEL GOBIERNO DE MANERA ACTIVA E IGUALITARIA, cooperando con el reconocimiento, respeto, tutela y promoción de los derechos humanos.
    En todos los sistemas donde no existe base de democracia, existen diversas situaciones donde falta equidad y justicia.
    En cambio cuando media democracia, el hombre está inserto en una sociedad donde la convivencia es organizada, donde cada ciudadano tiene la garantía de que sus derechos serán respetados y tutelados al igual que él debe respetar a los demás; donde la convivencia es acorde a la dignidad de la persona teniendo en cuenta su libertad y sus derechos humanos.
    El Estado cumple un papel fundamental, porque las autoridades DEBEN, además de reconocerlos, ponerlos en práctica dentro de la sociedad, para que puedan desarrollarse en un ambiente próspero.Nada de lo que dicen los estatutos de los derechos humanos se cumple en COSTA RICA,cuando el pueblo es excluido y marginado de la toma de decisiones,y el gobierno se roba el dinero de los pobres,AHI SE ACABA LA DEMOCRACIA Y LOS DERECHOS HUMANOS.

  5. Nos es una derrota para el país si no más bien una victoria, una victoria de aquellos que si creemos en el trabajo diario, en que el pilar para sacar este país adelante los es y siempre lo ha sido el trabajo duro de los costarricenses, no el descaro de unos cuantos que se escudan bajo los fueros sindicales para paralizar día con dia el desarrollo de este país. Para todos aquellos que creyeron que el pueblo costarricense era un instrumento para utilizar y desechar, que creyeron que podian continuar haciendose ricos a costa de los que si trabajan en este país, bienvenidos a un nuevo Costa Rica; a un Costa Rica lleno de esperanzas y oportunidades para el que realmente quiere trabajar y salir adelante no para aquellos que se dedican a realizar huelgas y descansar.

    • Siga ud. don Geovanni con su duro trabajo de todos los días, lo felicito que sea tan trabajador y muy seguramente inteligente y productivo. Le deseo el mayor de los éxitos.

      Yo también creo en el trabajo, pienso que lo que nos tiene atados y mendincantes son el populismo clientelista de la clase política vende patrias que nos gobierna. Si en lugar de regalar bonos y ahora becas escolares, se pagara bien el trabajo,buenos salarios y garantías, entonces nadie necesitaría “ayudas” Y FALSAS caridades.

      ¿No nos hemos dado cuenta que hemos dejado de trabajar? ¿Que son los nicaragüenses los que nos sacan la tarea?
      ¿o nos estamos haciendo los tontos, por esa vagabundería que usted repudia?

      Claro que el sindicalismo tiene a muchos vividores dentro de sus filas, eso es lo que hay que combatir, por su culpa es que nos derrotaron y nos despojaron de nuestra autonomía económica. Si hubieramos tenido toda la fuerza moral que tuvieron los precursores del movimiento, otro gallo cantaría.

      Algunas personas pareciera que les gusta ser esclavas, otras les gusta trabajar por un salario de hambre, a otras no les gusta trabajar y prefieren las ayudas sociales, y otras les gusta actuar fuera de la ley.

      Pero esa no es la Costa Rica que nosotros queremos, la queremos libre, trabajdora, justa y luchadora; unida al mundo pero no doblegada por las trasnacionales. Dueña de sus recursos y de su libertad.

  6. Esta excelente. felicitaciones

  7. D. Jorge. Lo felicito por este artículo. Gracias. La opinión pública desconoce en su mayoría esta visión de las cosas. Se quedan con lo que dice La Nación. Lo se por experiencia. Doy clases

  8. Definitivamente la globalización la tecnología y la salvaje modernismo del mundo la cual no para su grotesco camino nos va convirtiendo en una sociedad individualista donde cada quien anda por su lado luchando por lo suyo y el mismo sistema apaga las luchas o movimientos de los grupos como para garantizarse algún beneficio…. Los grupos son necesarios y solo el pueblo unido puede pelear por sus derechos como personas…. y los sindicatos quizá son el referente mas fuerte… La unión hace la fuerza y la justicia nos hace triunfar.. Adelante no agachemos la cabeza hermanos…

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