Política Económica Inflacionaria (Segunda Parte)

Política Económica Inflacionaria.

Segunda parte: De lo tétrico a lo patético.

1. De la tétrica política inflacionaria al aterrizaje mediante bandas.

Cuesta adivinar cual o cuales son los propósitos que busca el Banco Central mediante su política monetaria. ¿Busca la estabilidad? ¿Pretende lograr un equilibrio entre oferta y demanda global para reducir la inflación? ¿Desea lograr el crecimiento de la economía, concretamente del Producto Interno Bruto? ¿Si es esto es cierto a cual tasa de crecimiento? ¿Pretende el equilibrio de la economía con el sector externo? ¿En la balanza de pagos o en la balanza comercial? ¿Desea reducir su deuda? ¿Desea reducir la deuda externa? ¿Desea el equilibrio fiscal? ¿Todos los anteriores?

Lo cierto es que muy poco ha logrado de todo lo que desea o lo que no desea. Por eso nos ha hecho pensar que tiene motivos y razones inconfesables. Pero si no fuera así, si realmente el Banco Central fuera un organismo técnico neutro respecto a los actores particulares y buscara el bien general, entonces nos llama la atención su falta de capacidad o mejor dicho su impotencia por lograr metas importantes para el país.

Algunos males se han enquistado perennemente en la economía nacional. Sufrimos una inflación “moderada” desde hace 25 años, nuestra balanza comercial es deficitaria a niveles ya preocupantes, el crecimiento es casi siempre limitado y comparativamente deja mucho que desear. El equilibrio fiscal se ha logrado dejando de hacer inversión pública necesaria y disminuyendo el gasto relativo en educación y en seguridad y justicia. Los desequilibrios monetarios se han venido dando incontroladamente. La deuda del Central sigue siendo un problema. La deuda externa ha vuelto a crecer, la deuda interna del sector público sigue siendo factor desequilibrante. En resumen los logros son muy limitados y erráticos.

2. ¿Qué es lo que ha fallado?

Decíamos que el poder del poder ejecutivo había sido sustituido por el poder del Banco Central desde la crisis del año 81. Pero Ahora reconocemos que ese poder no tiene consecuencias benéficas desde un punto de vista macroeconómico.

Las metas que logró el Banco Central se circunscriben al cambio de modelo económico, a la Contrarreforma como la llamamos nosotros o al ajuste estructural como fue oficialmente denominado. De un modelo dirigido a crear una economía nacional mediante la generación de empresas para abastecer el mercado local, ampliado con la integración económica; pasamos a un modelo de economía abierta enfocada a abastecer y ser abastecida por el mercado externo, mediante la ubicación de empresas agrícolas, industriales y comerciales trasnacionales en el territorio nacional. O en otras palabras de una economía de pequeños productores nacionales complementados por empresas públicas estratégicas, a una economía de empresas trasnacionales con mano de obra nacional. De una economía de propietarios a una de proletarios.

Una vez que la economía se estructura alrededor del sector externo y del sector turístico, el poder del Banco Central comienza a declinar. Ya no puede controlar los movimientos monetarios, la tasa de interés no es un mecanismo efectivo de ordenar la demanda, el tipo de cambio deja de tener el efecto decisivo que tenía anteriormente El crédito ya no puede ser tan regulado como lo era en la situación anterior. El déficit del Gobierno ya no es el único factor de desequilibrio y paradójicamente cuando se logra disminuirlo, los efectos esperados no se producen.

3. El fin de las minidevaluaciones.

Mucho le costó al Directorio del Banco Central darse cuenta de la ineficacia de su política de minidevaluaciones con las que por muchos años estableció religiosamente el tipo de cambio entre el colón y las monedas internacionales de pago. Finalmente frustrado y arrepentido la abandona sin darle las gracias ni recibirlas. Establece el sistema de flotación controlada mediante bandas, una inferior y una superior que son los límites de intervención del ente regulador. Al cambiar el sistema, cambia la dirección de apreciación de la moneda. Un colón que venia periódicamente en disminución constante, empieza a aumentar su valor y se pega a la banda inferior o sea en la cual tiene mayor valor. El Banco interviene comprando dólares para evitar que sobrepase la banda. (Pareciera que no quiere abandonar bruscamente a los agentes económicos que había favorecido durante años mediante la minidevaluaciones.) Su intervención es contraria a su meta de inflación que había sido anunciada con bombos y platillos, y que se acompaño con la tesis de que en el corto plazo las expectativas de inflación son influyentes, puesto que condicionan el cálculo económico y determinan los precios futuros. Al comprar dólares ponen a circular más colones, y cuando los quieren recoger para esterilizar la medida, se endeudan y aumenta sus gastos en intereses, lo que a su vez es una acción inflacionaria.

Recordemos cuando los periódicos anunciaron:“Banco Central fija meta de inflación del 8% para este año. Se basa en mejora en finanzas del Estado, expectativas y menor devaluación.”

Y más adelante agregaba la Nación:

” Gutiérrez explicó que es posible bajar la inflación este año debido a la mejora en las finanzas del Estado, la baja en devaluación y las expectativas de menor incremento en el costo de la vida.

La menor demanda del Gobierno ayuda a bajar las presiones sobre los precios y la menor devaluación ayuda a que suban menos los precios de bienes importados.

Las expectativas inducen a las personas a adecuar sus decisiones a ellas. Por ejemplo, si un empresario prevé una inflación del 8% puede ajustar sus precios y salarios a esa cifra”.

4. La Tasa de Interés: un poderoso instrumento económico.

Acompañando las noticias anteriores el periódico decía: “Además, la entidad anunció ayer un recorte de tres puntos en su tasa de interés a un día, e informó que mantendrá fijo el piso de la banda en la cual puede oscilar el precio del dólar, en lugar de la devaluación de 6 céntimos diarios.

Con ambas medidas el Central espera desincentivar el capital externo de corto plazo que viene al país y que obliga a la entidad a comprar más dólares de los que quiere, los cuales paga con emisión.

Con estas medidas, dijo Gutiérrez, el Banco busca alcanzar la meta de inflación del 6% en el 2008 y cerrar paulatinamente las llaves que generan inflación a largo plazo”

El Banco Central anunció el Camino hacia el sistema de metas de inflación, veamos como lo explicaron:

” Hasta el 2006, el Banco Central buscó controlar la inflación al tratar de dominar la cantidad de dinero en manos del público: por ejemplo, billetes, monedas y cuentas bancarias (se les denomina “agregados monetarios”).

La idea de esto es que las personas deben manejar la cantidad de dinero que les permita comprar la oferta de bienes y servicios disponibles (la producción).

Si las personas tienen más dinero, comprarán más, pero, si no hay más artículos para adquirir, comenzarán a presionar al alza los precios de los existentes, lo cual puede causar inflación, que se define como un incremento sostenido en los precios.

Hasta el 2006, el Banco Central elaboraba un “programa monetario” en el que establecía una meta de crecimiento de los agregados monetarios que fuera consistente con el crecimiento esperado en la producción y la inflación prevista.

El problema es que los agregados monetarios son cada vez más difíciles de controlar, debido al desarrollo de nuevos sistemas de pago, la inestabilidad de la demanda de dinero y las crisis financieras, y, por eso, muchos países han optado por el sistema de metas de inflación (Nueva Zelanda, Canadá, Suecia, Colombia y Brasil, entre otros).

El cambio. En este sistema, el Banco Central anuncia la meta de inflación que quiere alcanzar en dos o más años, y adapta toda su política a este objetivo.

En este esquema, el Banco ya no busca controlar los agregados monetarios (aunque se reconoce que estos siempre influyen en la inflación), sino las tasas de interés.

Al controlar las tasas de interés, se pretende influir en las decisiones de consumo, inversión y gasto de personas, empresas y Gobierno. Por esta vía, interviene en la demanda de bienes y servicios y, con ello, en el control de los precios.

Por ello, a partir del 2007, el “programa monetario” cambió su nombre a “programa macroeconómico” y en él no se hace explícita una meta de crecimiento de los agregados monetarios.

En el programa macroeconómico, el énfasis es la meta de inflación. Para este año, por ejemplo, es de un 8% y, para el 2008, es de 6%.

En el nuevo esquema, las expectativas juegan un papel más importante y, en consecuencia, las metas deben ser creíbles.

Dificultades. No obstante, el Banco enfrenta limitaciones para aplicar el sistema en forma óptima.

Una de las limitaciones son las pérdidas de la entidad, que nacieron por operaciones realizadas a inicios de los años 80 y hacen que cada año sus gastos sean mayores a sus ingresos.

El Banco financia la diferencia con los colones que tiene el poder de fabricar y poner a circular (emisión), pero, si estos llegan a manos del público y los gasta, presionan al alza los precios.

La otra limitación es la compra de dólares que realiza la entidad para evitar que el precio de la divisa baje más de lo deseado. El Banco también paga esos dólares con emisión que golpea la inflación.

Estos problemas también le dificultan a la autoridad el manejo de la tasa de interés. Por ejemplo, si suben las tasas para lograr su meta de inflación, golpea sus pérdidas pues aumentan sus gastos por intereses y puede atraer más dólares para inversiones financieras.

El Banco quiere solucionar ambos problemas antes del 2010.

Algunos pasos

Tasa a 1 día

En marzo del 2006, el Banco Central abrió depósitos a 1 día plazo y estableció la tasa de interés a 1 día como su tasa de política monetaria, en lugar de la de 30 días.

El objetivo de la medida fue establecer un piso para la tasa de interés y delimitar un “corredor” o rango de tasas de muy corto plazo.

Nuevos depósitos

En septiembre del 2006, el Banco comenzó a ofrecer, por medio de Internet, depósitos electrónicos a plazo con el fin de competir de manera más directa con los bancos comerciales y mejorar su influencia sobre las tasas de interés el mercado.

Sistema de bandas

El 17 de octubre del 2006, el Banco Central abandonó el sistema de minidevaluaciones e implementó el sistema de bandas como un paso hacia la flexibilización del sistema cambiario. La flexibilización busca evitar conflictos entre el objetivo de mantener un tipo de cambio o alcanzar una meta de inflación.

Medidas futuras

Las próximas medidas incluyen presentar a la Asamblea Legislativa el proyecto de ley para atender las pérdidas del Banco Central y avanzar en la flotación del sistema cambiario.

Internamente, el Banco trabaja en modelos que permitan determinar su intervención para mantener las tasas de interés en el rango deseado, en el diseño de nuevos instrumentos financieros y en una nueva plataforma tecnológica para participar en el mercado de dinero.”

5. Y sin embargo, la inflación continúa su marcha.

Lo curioso es que a pesar de una fuerte apreciación del colón (un poquito menos del 4%) que tiene un efecto real y otro efecto en expectativas de apreciación futura, el índice de precios continuó subiendo, (superó el 8% en octubre y el 9% en noviembre, el interanual es superior al 10%), indiferente ante la famosa tesis del Presidente del Central, acerca de la influencia de las expectativas y ante las valuación monetaria. Tampoco se inmutó ante la disminución de la tasa de interés, que no tuvo el efecto deseado (talvez el contrario, provocando el consumo).

¿Lo tendrá en el mediano plazo?

Una próxima tercera parte, analizará la siniestra política inflacionaria futura del Banco Central y sus efectos posibles en las clases asalariadas y jubiladas dentro de la Economía Nacional. Espérelo para enero 2008.

Jorge Hernaldo Jiménez Bustamante

Curridabat diciembre de 2007.

Escribe un comentario