Esperar o iniciar trasformaciones en el sector público

¿Esperar o iniciar trasformaciones en las instituciones públicas?
El funcionamiento de las instituciones públicas no es lo que el pueblo de Costa Rica espera y merece, no podemos estar conformes esperando que el estado de cosas cambie por sí sólo.
Desde nuestra curul estamos, un día sí y otro también, combatiendo y denunciando la corrupción en la función pública. Sin embargo, en múltiples ocasiones nos sentimos frustrados e impotentes para obtener los logros deseados, por la falta de acción de las autoridades que son responsables de poner las cosas en orden.
Se requiere sin dilación una mayor participación coordinada de todas las fuerzas regeneradoras y trasformadoras que existen hoy en Costa Rica. Sin una restructuración ordenada de la estructura productora de servicios públicos, no es posible lograr la respuesta correcta y oportuna a las demandas populares.
Porque es un derecho inalienable de todos y todas, los y las ciudadanas de este país, el obtener respuesta pronta y cumplida de parte de los entes gubernamentales, tanto del poder central, incluyendo los tres poderes, como de las instituciones autónomas y de las empresas públicas.
La democracia no es solo elección de autoridades, éstas están comprometidas y obligadas a ejecutar la voluntad popular dando los resultados esperados en el funcionamiento de los órganos gubernamentales.
La Contraloría General de la República, en la Memoria del año 2014, de reciente publicación, proclama la eficiencia pública como derecho fundamental de la ciudadanía, consagrada en la Carta Constitucional de la República.
Para cumplir con el mandato constitucional, las instituciones públicas deben dar la correcta y esperada respuesta a las demandas de los ciudadanos, para lo cual deben promover una gestión administrativa eficiente. Así lo proclama la Contraloría y citando a la Sala Cuarta, la cual nos recuerda que “la eficiencia y la eficacia son obligaciones o imperativos constitucionales que, necesariamente, obligan a los entes públicos a actuar responsablemente en el ejercicio de la función administrativa.”
Pareciera que con estos enunciados todos estaremos en acuerdo, pero lo importante no es el discurso, sino el compromiso sobre la acción. La respuesta ante las preguntas que la Contraloría se hace; ¿Qué hacer? ¿Por dónde empezar? Son para todas las fuerzas políticas un verdadero reto.
La Contraloría dice, a manera de respuesta, que: ”lo realmente importante es encontrar todos los espacios posibles de mejora en eficiencia pública y aprovecharlos; sin esperar el inicio de reformas radicales sobre la estructura pública que pueden tener un futuro incierto”
Bien es aprovechar espacios, entre ellos el principal es el combate a la corrupción, primer y mayor causa de la ineficacia e ineficiencia en la administración pública. Y en eso la Contraloría General de la República por años nos ha quedado debiendo.
Pero mejor es, no esperar ni dejar de esperar el inicio de reformas radicales sobre la estructura pública que puedan tener un futuro incierto, sino emprender de inmediato esas reformas.
La Contraloría debe exigir de los órganos correspondientes, en primer lugar el Ministerio de Planificación, elaborar los planes de reforma administrativa, que tengan como objetivo establecer eficacia y eficiencia en el servicio público para satisfacer las necesidades de la población costarricense al menor costo posible.
No se trata de disminuir el gasto del sector público disminuyendo las prestaciones que se le dan a un pueblo lleno de necesidad, como ha ocurrido en la Caja Costarricense del Seguro social, para citar el mejor de los ejemplos, ya que ha dado los peores resultados posibles. Inclusive la muerte de muchos conciudadanos.
Más bien se trata de que con los mismos recursos que el pueblo está pagando, aumentar el servicio, para así llenar todas las necesidades insatisfechas en todos los lugares del territorio nacional, y para todos los hombres, mujeres y niños de nuestro país.

Jorge Arguedas Mora
Diputado

¿Déficit Fiscal o Desempleo?

La Producción se desacelera y el desempleo se mantiene.
Los principales periódicos opinan y los economistas liberales discuten, sobre la política macroeconómica, ante el crudo problema del desempleo y la desaceleración de la producción.
La gran pregunta es cual el principal problema de nuestra economía y como es que se debe analizar la situación para poder revertir ese problema de nuestra economía, que está causando grave daño social, con características de anomia en la juventud desocupada y de pobreza entre los trabajadores desocupados o semi-ocupados
Entre los elementos del análisis está la tasa de crecimiento de la producción, la cual se encuentra en reducción en el período de los últimos once meses, según se refleja en el índice mensual de actividad económica (IMAE) que calcula el BCCR.
Asimismo el desempleo, originado, según se afirma, en la menor capacidad del sector productivo, público y privado, para crear empleos. Sabemos que el desempleo abierto, según dato oficial, es cercano al 10% de la fuerza laboral y que sumando a quienes ya no buscan trabajo y han encontrado otras fuentes de ingresos, el subempleo, el total de personas en edad de trabajar supera ampliamente ese porcentaje.
Recientemente el editorialista de uno de los principales diarios cita algunos datos que nos dan una mejor idea de la magnitud del problemas económico actual, y son los siguientes: “Los sectores que causaron la caída de la producción, que en marzo del 2014 crecía a una tasa interanual del 4% (tendencia ciclo), en marzo de este año solo lo hizo un 1,7%, son, precisamente, los que tradicionalmente generan más fuentes de trabajo: agricultura e industria. El primero, que ocupa el tercer lugar en la fuerza laboral, cayó un 3,36% y el segundo, también segundo por su contribución al total de empleos, cayó un 1,38%. El sector comercial, primero en brindar oportunidades de trabajo, pasó de crecer a un ritmo interanual de un 4,35% en junio pasado a solamente un 2,97% en marzo” (Periódico La Nación 18 de mayo 2015).
Con base en estos datos podemos prever un deterioro mayor en la tasa de desempleo, lo cual nos hace pensar que la política macroeconómica debe cambiar para revertir esa tendencia, incentivando a las unidades productivas de los sectores estratégicos, como son la agricultura y la industria manufacturera.
No caigamos en ese lugar común que pregona que la solución a todos los problemas económicos es la disminución del déficit fiscal, por la vía de la disminución del gasto público o del aumento de los ingresos por mayor carga impositiva.
Estancamiento político económico, que nos tiene trabados desde el Gobierno de Abel Pacheco, en su recordada lucha contra el minúsculo partido Movimiento Libertario, pasando después por los Gobiernos Arias y Chinchilla, en este último fue la Sala Cuarta quien se inmiscuyó, desechando el proyecto por vicios en la forma de la aprobación legislativa, echando por la borda una laboriosa labor política de los partidos mayoritarios.

“ignoró(el gobierno) las peticiones del sector privado en cogeneración de electricidad, costo del diésel, gasolina y otros, lo cual creó un clima de poca confianza. Y la confianza en las políticas públicas es esencial para invertir y crear empleos. Su alianza con el Frente Amplio inclinó la balanza hacia la izquierda, lo cual tampoco favorece la confianza e inversión del sector empresarial”.
Además insiste el editorialista en aducir que disminuyendo el déficit fiscal se podrá reactivar la economía, lo cual no es una consecuencia directa ni tampoco es factible que pueda ser lograda en el corto plazo y que por lo tanto contribuya en ese futuro inmediato a reactivar la economía.
Cuando critica el financiamiento externo con el que se está financiando parte del déficit fiscal nos dice que la afluencia de divisas contribuyó a apreciar el colón, en detrimento de la competitividad de las exportaciones. Y agrega a continuación “La solución, obviamente, no es intervenir arbitrariamente el mercado cambiario para auspiciar un tipo de cambio ajeno al equilibrio, sino reducir el gasto para no tener que recurrir al financiamiento externo, que tiene, además, el inconveniente de incrementar la deuda pública, que también contribuye a generar desconfianza”.
Según este texto, parece que se hace caso omiso de la intervención que hizo el Banco Central para mantener la estabilidad del tipo de cambio, cuando sacó al sector público del mercado de divisas, y tampoco critica la inacción del ese mismo organismo en el actual momento económico en que estamos en las puertas a una recesión y el índice de precios parece conducirnos a una deflación (índice interanual de 1,81%, primer semestre -0,01%).
Deberían analizarse las variables económicas, no desde hace once meses, ni siquiera del último año, que coincide precisamente con el Gobierno actual, sino en un período mucho mayor. Debemos anotar de paso que los sectores agrícola e industrial, cuyo crecimiento ha sido analizado, vienen con problemas de crecimiento desde hace varios años, y eso tiene que ver con el modelo de comercio abierto que ha venido siguiendo nuestra política económica.
A esos sectores con crecimiento lento durante varios años, los han compensado otros sectores como el comercio, los servicios financieros y no financieros, las comunicaciones y el trasporte. Y por eso el resultado ha sido alagüeño.
Y, cosa curiosa, gracias a un análisis deficiente, el editorialista nos receta una más de estas medicinas que nos tiene enfermos desde que se aprobó el TLC y demás tratados de libre comercio, nos sugiere adherirnos a la Alianza para el Pacífico.
Pienso que la política económica que deberíamos adoptar en nuestro país tiene que ver con las siguientes medidas:
En primer lugar un tipo de cambio real, donde confluyan todos los demandantes de divisas y que con una alta probabilidad harán subir el tipo de cambio y como consecuencia disminuyan los costos de la producción interna, y al mismo tiempo encarezcan las importaciones.
En segundo lugar un aumento general de sueldos y salarios que hagan crecer la demanda interna por productos, bienes y servicios.
En tercer lugar un aumento del crédito a las empresas a tasas de interés menores para aumentar la oferta de bienes y servicios, esto se puede lograr mediante una disminución del encaje legal y un incremento del crédito por parte del BCCR.
Además de las mil veces repetidas recomendaciones de incrementar la construcción de obra pública haciendo uso de todos los recursos financieros accesibles en este momento, que al parecer de muchos no son nada escasos.
El temor a la inflación no puede seguir siendo un elemento de parálisis de nuestras autoridades económicas, el desempleo es el mayor flagelo que pueda sufrir una economía, y una de las principales causas de la pobreza en nuestro país; una política expansionista dada la situación coyuntural, no va producir una inflación galopante ni mucho menos.

Bajo el segundo enfoque, las autoridades podrían “manosear” más libremente el sistema monetario para lograr otros objetivos ajenos a la inflación, como la producción y el empleo. Sin duda, la gran tentación. No se casarían con una meta conservadora de inflación para no renunciar a estimular la producción.
Podrían aumentar la emisión y crédito para estimular la producción mediante mayor consumo e inversión, siempre y cuando exista una brecha entre el PIB observado y el PIB potencial (brecha del producto). Más allá, sería inflacionario. Los instrumentos se manejarían a discreción (al ojo). La emisión y crédito podrían superar las permitidas en el primer enfoque, la política cambiaria no se dejaría por la libre (el tipo de cambio asumiría un valor real sin comprometer la tendencia del mercado), y el Banco Central podría intervenir. Las reservas asumirían un papel estabilizador.
¿Cuál de los enfoques es mejor? ¿Cuál lograría mayor estabilidad del IPC, tipo de cambio y contribuiría más a maximizar la producción y el empleo a largo plazo? No lo podría decir. No sé con precisión la respuesta. Reconozco que distintas personas pueden tener diferentes preferencias. La única conclusión, de momento, es que debemos profundizar la discusión. Eso es angustiante, pero, a la vez, lo más estimulante de nuestra profesión.

La amada del Banco Central

La amada de la Junta Directiva del Banco Central.

Algo que no entendemos: ¿por qué el Banco Central restringe el crédito en dólares aumentando el encaje legal para los depósitos y préstamos provenientes del exterior?

Esta medida dará como resultado, tal vez no deseado, que posiblemente vendrán menos dólares y que adicionalmente su tasa de interés activa deberá aumentar hasta equipararse con la tasa activa en colones; creemos que con la loable meta de disminuir el riesgo cambiario, se cierra una fuente de recursos financieros que ha sido importante para productores y consumidores.

Podría lograrse el mismo efecto explícito, el de disminuir el riesgo cambiario, y al mismo tiempo aumentar el crédito en colones, si la equiparación de las tasas del encaje mínimo legal se hiciera al revés, o sea disminuyéndole la tasa a los depósito en colones y equiparándola con la de dólares, para que la banca cuente con más dinero para préstamos.

Si los productores recibieran más préstamos, se podría generar más producción, dado que hay desocupación en la economía, no solo de personas, también de tierra y capital, pero, el Banco Central en lugar de aumentar el crédito lo va a disminuir, su política es de un amante fiel, pero su amada no es el crecimiento y menos el empleo, su amada es la inflación, a la cual quiere tener cautiva. Si la inflación se mantiene incólume en un 4%, el Banco Central pensará que ha cumplido con su obligación legal, no importando si la economía genera o no, nuevos empleos.

Si bien es cierto que a mayor inflación, no necesariamente se producirían más puestos de trabajo, sí podríamos considerar que a mayor volumen de crédito y tasa de interés más baja, habrá mayor demanda e inversión.

La inflación no se verá afectada mientras el precio del petróleo se mantenga bajo en el mercado internacional, en una economía abierta al comercio internacional y con factores de producción desocupados.

No podemos olvidar que el déficit del sector público deberá mantenerse en un rango manejable, sin olvidar que al mismo tiempo se logre introducir más inversión y menos gasto público.

Luego como resultado de expandir la economía y controlar la inflación, podría lograrse la creación de más empleos.

George Zenemij

marzo 2014

 

Una Política para el desempleo.

El desempleo ha llegado a estabilizarse en niveles demasiado altos para un país en desarrollo, y para cualquier otro país, aún para los más desarrollados.

La tasa de desempleo era en diciembre de 9,7% y por las noticias económicas que nos dan las encuestas cono perspectivas de empleo en este año resultan ser desalentadoras.

Esta grave situación requiere de una respuesta inteligente y firme, una política económica con un alto grado de riesgo y con base en un conocimiento profundo de la realidad económica de nuestro país y del mundo.

Cuando hay en una economía factores económicos desocupados, la política económica no puede ser la misma que se aplicaría en una situación de pleno empleo.

En los Estados Unidos de América se hizo uso por parte de la llamada FED (Bancos de la Reserva Federal) de una política de estimulo con base en emisiones de dólares para la compra de la deuda estatal y bancaria, al mismo tiempo que se bajaba la tasa de interés al nivel más bajo en la historia económica de ese país.

Esa política, de alto riesgo, ya que se había venido aplicando anteriormente con resultados poco edificante, cuando se hacía con menos énfasis, ahora con el nuevo gobierno, se caracterizaría por su agudización máxima. Las emisiones inorgánicas se incrementaron y la tasa de interés llegó a ser la más baja de la historia económica del país.

El resultado ha sido un crecimiento de la producción y posteriormente del empleo.

En nuestro país también necesitamos una política macroeconómica por parte del Banco Central mucho más expansiva, con un claro fin de reactivar la economía.

Sin embargo, la directiva del Banco Central parece vivir una realidad muy distinta. Aferrados al texto del artículo dos de su ley orgánica presentan un programa macroeconómico que señala como objetivo prioritario preservar la estabilidad interna y externa de nuestra moneda.

Son conservadores y timoratos, incapaces de salirse de esquemas sin riesgo, y por supuesto sin visión económica para prevenir que una política expansiva podría conjugar factores desocupados internos y externos en favor de crecimiento de la producción, aun a riesgo de que nuestra moneda no sea interna y externamente tan estable como sería deseable.

El crecimiento sería el factor que resolvería problemas de déficit fiscal y problemas de relaciones económicas externas. Una inflación moderada no sería el caos en Costa Rica, en donde el caos social lo está sembrando la desocupación, en especial la de la gente joven del país.

En estos momentos sería muy importante para incentivar la inversión, la producción y el empleo, lograr un aumento del crédito bancario acompañado con una disminución de la tasa de interés, y un aumento de los plazos, simultáneamente a una inflación moderada.

Si a estos cambios en la política económica los siguen aumentos en la inversión externa, se estarían conjugando factores productivos externos y la mano de obra desocupada en el país.

Si la inversión externa no fuera suficiente, sería el mercado monetario el que finalmente logre el equilibrio, tan deseado por los señores apergaminados del Banco Central que tanto cuidan de sus jugosos empleos.

Costa Rica: Un país invadido.

Costa Rica: Un país invadido.

Para algunos los parámetros que caracterizan a un país han cambiado mucho, sobretodo en lo que concierne a soberanía.
Es contra la soberanía que un país vecino penetre en nuestro territorio, sin permiso y construya un caño para desviar las aguas del rio San Juan y cambiar el mapa. En eso todos estamos de acuerdo.
Pero, en cambio, no es contra la soberanía que un país, potencia mundial única, penetre en nuestro territorio con cuarenta naves artilladas, previo permiso de la Asamblea Legislativa.
Hay a la vista una diferencia desde el punto de vista de la legalidad, parece cierto, pero no lo es. Porque la Asamblea Legislativa puede autorizar que buques de guerra lleguen a nuestros puertos, pero no que actúen como fuerzas armadas en forma autónoma e independiente, en acciones de autoridad y fuerza militar. Veamos por qué.
Esa aparente legalidad de solicitar permiso, está subordinada a otro nivel superior de legalidad constitucional, por eso, de acuerdo a los conceptos básicos del significado de soberanía, no es posible justificar que ya en forma permanente, aunque pareciera que es ocasional, estemos invadidos por una fuerza armada extranjera, de la cual no podemos disponer, y mucho menos, si fuera el caso, combatir.
El diccionario define soberanía nacional de la siguiente manera: “La que reside en el pueblo y se ejerce por medio de sus órganos constitucionales representativos”
Aceptando esta definición y entendiendo soberanía como tal, todo poder debe estar subordinado a los órganos representativos del pueblo. Por tanto, un ejército que no está subordinado a los órganos constitucionales representativos, viola la soberanía nacional.
El artículo 2 de nuestra Constitución Política dice: “La Soberanía reside exclusivamente en la Nación” y el artículo 6 agrega:”El Estado ejerce la soberanía completa y exclusiva en el espacio aéreo de su territorio, en sus aguas territoriales en una distancia de doce millas a partir de la línea de baja mar a lo largo de sus costas, en su plataforma continental y en su zócalo insular de acuerdo con los principios del Derecho Internacional”
Además el artículo 12 dice: ” Se proscribe el Ejército como institución permanente.
Para la vigilancia y conservación del orden público, habrá las fuerzas de policía necesarias.
Sólo por convenio continental o para la defensa nacional podrán organizarse fuerzas militares; unas y otras estarán siempre subordinadas al poder civil: no podrán deliberar, ni hacer manifestaciones o declaraciones en forma individual o colectiva“.
Si bien, el artículo 121, Atribuciones de la Asamblea Legislativa, en su inciso 5 “dar o no su asentimiento para el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional y para la permanencia de naves de guerra en los puertos y aeródromos“, esta atribución no puede ser contraria y dejar de obedecer al artículo 12 constitucional y esas fuerzas no pueden ser autorizadas a actuar en nuestro territorio autónomamente, sin constituir una violación al artículo 2 y 6 arriba citados.
La Asamblea Legislativa no tiene el derecho ni la atribución de violar los artículos de la Constitución que proclaman nuestra soberanía.
No entendemos cómo puede haberse llegado a denigrar en tal forma la soberanía de la Patria, a entender que nuestra soberanía ya no es algo importante y a pensar que somos impotentes de defender nuestro territorio; y así permitir que el orgullo nacional ande por el suelo.

Diputados aprueban permiso para ingreso de 44 buques artillados de EE.UU.
POR NATASHA CAMBRONERO / natasha.cambronero@nacion.com – ACTUALIZADO EL 16 DE DICIEMBRE DE 2014
Aval solo contó con la oposición del Frente Amplio

La Asamblea Legislativa aprobó este martes el permiso de atraque, permanencia en puerto y desembarque de 44 buques artilladas de los Guardacostas de los Estados Unidos de América, como parte del convenio de patrullaje conjunto contra del narcotráfico, que el país suscribió con esta nación norteamericana.
El aval solo contó con la oposición de los nueve diputados del Frente Amplio, quienes históricamente se han opuesto al atraque de estos buques. Al final obtuvo 35 votos entre los 44 legisladores presentes en la sesión legislativa.
El acceso aprobado es para el periodo comprendido entre el 1°. de enero y el 30 de junio del 2015, dado que el convenio debe aprobarse cada seis meses.

Economía Política de USA.

La FED (USA) introduce cambios en su política macroeconómica.
El Banco de Reserva Federal de los Estados Unidos ha estimulado la economía americana mediante su programa de emisión monetaria denominado “Expansión cuantitativa III”, el cual contemplaba la adquisición de bonos del Tesoro y títulos de deuda privados por $15.000 millones mensuales , con lo que ha logrado estimular los gastos en consumo e inversión. Contemplaba también el programa tasas de interés sumamente bajas, con el mismo propósito.
La semana pasada decidió abandonar las compras extraordinarias de activos que mantenía desde el 2012, y desde ya tiene anunciado la revisión de las tasas de interés.
El éxito de esta política expansionista se ha sustentado en un crecimiento moderado de la producción y del empleo en el país americano, sin que el índice de precios creciera a pesar de la política expansionista de la masa monetaria en la economía. La economía se ha recuperado –la producción creció a una tasa anualizada de 4,5% real en el último trimestre– y el desempleo se redujo a 5,9% de la población económicamente activa. La inflación es de un 1,75% anual.
¿Cómo se ha logrado que una expansión del circulante y una tasa de interés raquítica , inferior al índice de precios, o sea negativa, no provocaran inflación?
Dos condiciones simultaneas existentes en la economía americana y que han sido analizadas antes de implementar esta política son la alta desocupación, en especial del factor trabajo, y el altísimo endeudamiento del consumidor.
Estas dos circunstancias son las que han permitido un crecimiento de la inversión, sustituyendo importaciones, con costos de producción competitivos, y sin afrontar un crecimiento desmedido del consumo.
Simultáneamente los dólares excedentes en manos de los ahorrantes y sus agentes de inversión, han volado al exterior en busca de mejores tasas de interés, que las posibles en el mercado financiero local.
En el mercado internacional el dollar sigue siendo la moneda fuerte que desplaza a las monedas locales como acumulador de valor, por lo que buena parte de la emisión ha ido a parar a las cajas fuertes.
El exceso monetario ha afectado las economías en competencia de los países emergentes, en los cuales según la reacción de las autoridades económicas, se ha producido o incrementos en la inflación o recesión o ambas. Unos países porque dependen directamente de lo que suceda en el mercado americano y otros por que indirectamente su producción también depende de las compras de los países con mayor comercio con ese mercado.
Por ejemplo la China ha sido el gran exportador al mercado americano, el crecimiento de su economía se ha visto disminuido en los últimos períodos y eso ha causado que este país demande menos materias primas y materias energéticas, afectado indirectamente a las economías que suplían su mercado.
¿Qué efectos podría producir la decisión en países en desarrollo, la nueva política económica que seguirá la FED?
Esta respuesta es muy importante porque de ella dependerá la capacidad que cada uno desarrolle para no verse perjudicado o por lo menos minimizar el efecto negativo.
Para los optimistas de siempre no es gran problema para las economías periféricas mientras la tasa de interés no aumente. Lo más acertado es analizarlo dos veces no sea que pase de nuevo lo mismo que cuando el programa expansivo empezó y las reacciones fueron tardías o ni siquiera se dieron.
Si bien es cierto que la FED esté tomando en cuenta que la variable más importante de su política ha sido la tasa de interés y calcule que puede volver en cualquier momento a la expansión monetaria, no por ello debe dejar de preocupar que países que se encuentran en un equilibrio inestable puedan sufrir desestabilización, si disminuyen los flujos de efectivo en el mercado internacional; ya que la FED ha hecho pública que su política económica tiene como prioridad casi absoluta la estabilidad y el crecimiento de la economía americana.
Para iniciar un análisis serio de este cambio en la política macroeconómica del gigante, lo primero que debemos preguntarnos es cuál es la causa y cuál es el efecto que busca la FED.
Hay una respuesta sencilla, más bien clásica, la FED se está preocupando por el déficit fiscal y por el crecimiento de la deuda. Pero, quienes tratamos de ver más allá de lo aparente, nos preguntamos ¿cuál será el resultado buscado en la producción y el empleo?
Los malabares financieros que hacen las autoridades monetarias de la gran superpotencia para tratar de equilibrar una economía capitalista monopólica, endémicamente desajustada, en la cual la oferta siempre crecerá por encima de la demanda, es la causante de que se produzca una continua guerra económica entre las potencias, que finalmente no será ganada por ninguna de ellas.

Un ciudadano resignado.

¿Cuando hablamos de desarrollo, de qué hablamos?

En todos los aspectos de la vida privada o publica lo importante es el ser humano.

El desarrollo tiene como sujeto al ser humano. El significado de esta afirmación es algo más a pretender que una organización haga bien una función. Lo importante no es la organización, lo importante son los seres que la manejan.

El ser costarricense cobra sentido cuando los costarricenses adquieren la capacidad de manejar eficientemente los puertos, los aeropuertos, las carreteras, los talleres de inspecciòn, los bancos, los seguros, y demás organizaciones necesarias para el funcionamiento económico del país.

Un país desarrollado es un país con ciudadanos desarrollados, capaces de conocer y saber acerca de como funciona el mundo.

Pero, a nosotros, los polítiocs, nos están convirtiendo poco a poco en una colonia económica, en donde la gerencia y la junta directiva, de todas las organizaciones importantes, están ahora ocupadas por extranjeros.

No me conformo ante esa circunstancia. Y a quien escribió la siguiente carta lo invito también a revelarse.

LOS TICOS SON UNOS INUTILES
Resulta que los iluminados políticos de los últimos treinta años poco a poco han ido llegando a la conclusión de que el tico no sabe hacer nada. Terrible diagnostico para una sociedad que se considera la más feliz del mundo.
Ante este grave panorama se ha encontrado el antídotos que permiten sobrellevar esta inutilidad que parece crónica, es así como estos iluminados han encontrado la panacea de la privatización (eufemismo de concesión y viceversa), un bello recipiente con envoltorio de lindos colores con acento extranjero.
Es así como con gerencias importadas pero con acciones y personal humano tal cual se tenía en su primaria condición se logra sobrellevar el trago amargo de nuestro infortunio
Muelles, puertos, aeropuertos, carreteras y hasta el taller que dice si su automóvil esta o no en buenas condiciones para circular son ejemplos de cómo de manera victoriosa se sale de nuestra condición.
Próximamente se espera ampliar el antídoto a la educación y la salud, eso sí mejor ir cerrando las escuelas de administración y todo lo que signifique formación de líderes pues aquí el futuro es ser subordinado, alguien más nos dirá que y como hacer las tareas a las que estamos acostumbrados, probablemente será muy parecido a lo que venimos haciendo pero definitivamente mejor.
El costo? Pues claro que va ser mayor pero no se puede hacer chocolate sin cacao, vean lo caro que les ha salido llevarse solos creyéndose los dueños de su país, socarse la faja, igual el frijol importado y el arroz transgénico les va salir barato (y nos ahorramos la pensión) les vamos a quitar el bachi a los guilas del cole de todos modos el futuro es la mano de obra sencilla, trabajo fijo 12h en la empresa privada (porque si haces lo mismo pero en una publica caes de nuevo en la connotación de inútil y también vagabundo, ladrón y chancletudo).
A sonreír pues!
Jonathan Abarca Arias

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