Feliz Año 2012

Feliz Año 2012.

 

A todos, por medio de mis lectores, quiero desearles felicidad en los trescientos sesenta y seis días del año 2012.

 

¡Que la imaginación nos acompañe siempre, igual que la iniciativa y la persistencia, porque las tres juntas nos depararán muchas realizaciones, logros y alegrías!

 

Unos en nuestro pequeño jardín, otros en sus enormes haciendas, incluyendo la pública, pero todos con responsabilidad y sobre todo con caridad y justicia.

 

¡Nada puede ser tan gratificante como hacer el bien, nada puede ser tan excitante como contemplar en el rostro de nuestro prójimo la alegría de recibir nuestra colaboración, nada puede ser tan compensatorio como percibir con nuestros sentidos y con la razón el fruto maduro de nuestro esfuerzo!

 

Propongámoslo: en el año 2012 procuraré hacer el bien, procuraré hacer las cosas bien, procuraré dar un mayor esfuerzo y arriesgarme más en ello, sin temores ni inhibiciones.

 

Haremos bien si revisamos, un día sí y otro también., nuestras escalas de valores sociales, políticos y culturales. Así, antes de echar sobre la espalda de los que gobiernan toda la culpa de todos los errores, iniquidades y corrupciones, pondremos nuestro dorso para soportar el peso que nos corresponda.

 

Si queremos criticar, es necesario primero estudiar las situaciones y llegar a criterios bien formados. Si queremos aportar deberemos construir nuestra aportaciones con ahínco.

 

Si queremos contribuir en la construcción social, económica y política de nuestro país, deberemos aportar primero que nada nuestro sacrificio. La felicidad no se construye egoístamente, el mundo es absolutamente social y sin una felicidad social no podrá existir una felicidad individual.

 

¡Para ser  felices debemos construir un país feliz!

 

Cada uno en la medida de nuestras posibilidades, pero con todas las ganas. Lo primero que hay que hacer es ponerle buena cara a la vida. Buena cara al prójimo. Un trato educado, una consideración especial a todos los demás. Una comprensión humana de nuestro prójimo y sobre todo una honestidad sin cortapisas en todos nuestros tratos.

 

Propongámonos erradicar la mentira, ese mal tan nocivo y mezquino. Abortemos la calumnia y la insidia. Repelamos el odio y la venganza. En general seamos justos, honestos y transparentes. Esa sería la mejor demanda que podríamos hacer para lograr una sociedad pacífica, acogedora y alegre.

 

En el 2012 podremos hacer muchas cosas, pero sobre todo podremos doblegar nuestras pasiones malas y que sea nuestro cerebro y nuestro corazón los que nos guíen por el camino del bien.

 

Ese es mi propósito para este año que hoy inicia y me gustaría que fuera el de usted, amigo lector.

 

George Zenemix

 

Curridabat, enero primero de 2012.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: